A 60 km/h o el viaje de una vida

Autor: Marcos Aguirre Salcedo

A 60 km/h o el viaje de una vida

No hay sensación más excitante y nostálgica a la vez que la de abandonar el lugar en donde viviste y viajar a uno nuevo, incluso si fuera por unos días o por varios años. El viaje se asocia al cambio, al movimiento, a no quedarse estático en un sitio en específico sino a la transformación del viaje y de los viajeros mismos; esto es lo que se cuenta en A 60 km/h (Uruguay, 2014), documental dirigido por Facundo Marguery, donde Mario Sabah, de nacionalidad uruguaya, se dispone a realizar junto con su familia el viaje de su vida.

Mario Sabah, con 50 años de edad recién cumplidos, comienza a cuestionarse lo que ha hecho en todo ese tiempo y con la suerte de tener algo de dinero ahorrado, además de las ganas de seguir viviendo experiencias memorables, decide emprender lo que hasta entonces había hablado con escepticismo, algo parecía sólo un sueño: viajar por el mundo entero. Acompañado por sus dos hijos, Ismael y Matías, en su natal Uruguay y sobre una restaurada camioneta mehari de dos cilindros que no corre más allá de los 60 kilómetros por hora, lo que da título a la película, a esa velocidad se emprende la aventura.

Imagina a los tres hombres sobre la camioneta saliendo de la carretera federal para pasar a un país que no es el de ellos, la algarabía inunda la escena, la emoción por la aventura los invade. En la primera parte de su viaje recorren Sudamérica y Norteamérica, más tarde Europa, Asia, algunos países de África y Oceanía. Esta odisea se traduce en cuatro años sobre “la poderosa”, apodo que se ganó meritoriamente la mehari, pues vaya que aguantó el trayecto por cinco continentes y 45 países, los más de 150 mil kilómetros transitados y los problemas que vivieron sus pasajeros.

Marguery, director de este filme, toma el material filmado por Matías, uno de los viajeros, y lo monta para poder contar todo lo que vemos, cosa que no le fue sencilla pues tuvo que seleccionar minutos de entre horas y horas de grabación. Asimismo realizó entrevistas a cada uno de los involucrados en el viaje, lo cual le otorga al documental una base explicativa y reflexiva de lo que los mismos viajeros vivieron desde una perspectiva más interiorizada. Para ayudar a Marguery con la ardua labor de selección se integró a Matías Sabah a la producción pues conocía todo el contenido de la cinta. Él mismo ha revelado que comenzó a filmar el viaje sin otro propósito más que el de lograr una memoria de todo lo que acontecía durante su recorrido.

Además del viaje, uno de los aspectos relevantes de la cinta es el significado que tiene la familia y la entrega a los seres queridos, uno de los ejes rectores del documental. Esto se demuestra cuando en algún punto del viaje los hijos, cansados de la vida nómada, se marchan y dejan solo a Mario, quien se resiste a darse por vencido a pesar de que la soledad lo hacía volverse demente a ratos. El arrepentimiento y el amor por su padre los hace volver al camino, dándole una grata sorpresa a Mario prometiéndole que terminarían juntos el viaje.

En A 60 km/h convergen la unión y el amor familiar, que se pueden traducir como la pertenencia a un hogar, más allá que a un lugar fijo. El espíritu nómada del viajero y el devenir por el mundo no es un simple viaje de algunos días o semanas en esta película, sino una odisea de cuatro años por el mundo, que sin duda alguna para los Sabah significa el viaje de la vida.

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