El botón de nácar

Autor: Lucía Miranda

El botón de nácar

Para el cine documental en América Latina la forma ha sido no menos importante que el entrever discursivo depositado en cineastas cuyo compromiso político desde hace décadas implementó un laboratorio de imágenes fascinante.

En la línea que académicos como François Niney en La prueba de lo real en la pantalla, ensayo sobre el principio de realidad documental marcaron como el proceso recurrente "por ver a los seres y las cosas en partes separables. Aislar esas partes. Hacerlas independientes a fin de darles una nueva dependencia”, decenas de largometrajes se alinean y desde su articulación es posible aludir a un lenguaje mayor, compartido entre geografías, donde el plano jamás agota lo real.

Es en esa formalidad que cineastas como Patricio Guzmán han sido incisivos, la búsqueda de sus temáticas y elementos visuales revela una inquietud por organizar el mundo y traducirlo a un espacio para visualidad poética que recurre a metáforas en la naturaleza y desde ahí extiende el hilo narrativo de sus historias.

Tal es el caso de El botón de nácar (España, Francia, 2015), obra magna en la que el documentalista chileno traza un paralelismo entre los miles de desaparecidos durante la dictadura de Pinochet y el exterminio de seis etnias al sur de Chile desde el siglo XIX. Este largometraje es el más reciente en la filmografía del director y fue filmado tras Nostalgia de la luz (2010), el primer largometraje donde Guzmán tejió un puente entre los pasajes más dolorosos de la historia chilena, la memoria y las propiedades del mundo natural, en particular del desierto de Atacama.

En el caso de El botón de nácar, Patricio Guzmán cambia de escenario y pone a nuestro alcance la inmensidad del océano donde dos misteriosos botones guardan un secreto a kilómetros de profundidad. El largometraje número 14 del veterano documentalista conforma una nueva reflexión sobre la naturaleza, la memoria y la identidad de un país, que además hizo acreedor al documentalista del Oso de Plata en Berlín en 2015.

La búsqueda y la persistencia de la memoria colocan a este largometraje como una obra que seguir en el vasto repertorio de documentales realizados durante los últimos 10 años en el continente para abrir una pregunta todavía mayor sobre cómo se ha transformado la personalidad de las películas hechas en la región tras dictaduras y golpes de Estado con sus respectivas transiciones en el caso de cada país. ¿Qué se ha movido de lugar desde entonces? Por ejemplo, desde La batalla de Chile (1975) del mismo Patricio Guzmán, hasta nuestros días. Las imágenes de El botón de nácar por momentos respiran en una dirección: la herida permanece intacta. 

Avatar por defecto de un usuario ya dado de alto
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a soporte@filminlatino.mx