El cine de todo México, nuestro cine

Autor: Gerardo Guadarrama Nájera

El cine de todo México, nuestro cine

Para hablar sobre lo que es nuestro cine y de las películas que se realizan en México hay infinidad de categorías, géneros, directores y épocas que bien pueden ayudar a definir lo que es el cine mexicano. La variedad va desde filmes con temática urbana como Tamara y la Catarina (México, 2016), pasando por los grandes clásicos como Naufragio (México 1977) y también obras audiovisuales más contemporáneo como Pájaros de verano (Colombia, Dinamarca y México, 2018). En el catálogo de FilminLatino es posible reconocer gran parte de la cinematografía mexicana con más de mil títulos nacionales disponibles.

Lejos de aclarar y catalogar películas por mejor o menor aceptación de la crítica y el público, lo que se pretende es conocer que cada año se han producido mucho más películas en nuestro país; tan sólo en 2018 se rompió el récord de 184 largometrajes, ocho más que en 2017, por lo que dicha producción tiene un incremento notorio y a pesar de que en la capital metropolitana se realicen la mayoría de largometrajes, también los 32 estados de la República Mexicana comparten una porción significativa para la realización del séptimo arte, por lo anterior se catalogan un par de películas por regiones realizadas en todo México con el fin de mover la curiosidad por conocer más del cine nacional en FilminLatino.

En la región noroeste nos encontramos un clásico de Ripstein ganadora del Premio Ariel a mejor película: Profundo Carmesí (1996). Esta película que narra la historia de dos asesinos seriales fue filmada en Sonora.

Un par de maestros jubilados viajan en un camión escolar para enseñar astronomía. El viaje del cometa (México 2009) fue filmada en Baja California.

Del lado opuesto nos vamos a la región del sur desde la península de Yucatán hasta Chiapas, Veracruz y Oaxaca.

Un embrujo (México, 1998) se filmó en Campeche con una historia de romance entre un niño y una profesora donde el mar también es protagonista.

Morir en el golfo (México 1988) es un filme político realizado en Tabasco, donde sus habitantes luchan por el suministro del agua.

Otra de las regiones donde se contempla a Aguascalientes, Guanajuato, Colima, Jalisco y Michoacán se toman en cuenta estos dos filmes:

Tecuani, hombre jaguar (México, 2017) está grabada en Colima y está hablada en náhuatl.

En Michoacán un grupo de habitantes de Ostula se levanta en armas para recuperar su poblado invadido por el narcotráfico. Recuperando el paraíso (México, 2017) trata sobre la lucha de dichos habitantes.

En la región metropolitana del centro y su periferia nos encontramos a los siguientes filmes:

El buzo (México, 2018) un documental que trata sobre un hombre que se sumerge en las aguas negras de la Ciudad de México.

De puro aire (México, 2014) es un documental sobre un hombre que vive en un pequeño parque y decide regresar a su casa.

Desde Tijuana hasta Cancún se producen las más de 150 películas mexicanas al año que hoy recogen grandes clásicos, obras maestras que se realizan en la urbe, en el campo, en la playa, el mar, las montañas, la selva, la tundra, los bosques, los pueblos, etc. Estas películas forman parte de nuestro cine. ¡Qué viva México y su cinematografía!

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