El escenario distópico en el cine mexicano. Parte 2: Cómprame un revólver

Autor: Marcos Aguirre Salcedo

El escenario distópico en el cine mexicano. Parte 2: Cómprame un revólver

Cómprame un revólver (México, 2018) de Julio Hernández Cordón cuenta la historia de un padre drogadicto que debe cuidar a su hija en un contexto sin fecha exacta, dentro de una sociedad regida por el narcotráfico y que ha desaparecido a la mayoría de las mujeres. Una película que pone sobre la mesa varios temas actuales que nos afectan: machismo, feminicidios, crimen organizado y drogadicción.

Esta es la fórmula —no por comodidad de producción, sino por urgencia— de varias películas de ciencia ficción: mezclar más de una problemática social, representarla en el futuro pero aterrizándola al presente con el objetivo de muestrar un poco de lo que sucede en nuestra realidad y que podría ser incluso aún peor; pero siempre se da la esperanza de que todavía es posible evitarlo.

Julio Hernández Cordón entiende la distopía como un forma de “lanzar pedradas” a los espectadores: “creo que eso suaviza las cosas para el público, saber que están presenciado algo que puede sonar muy terrible pero que simula no estar en el presente. El director comprende que los escenarios distópicos son una forma muy sutil pero efectiva de hacer conciencia.

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Hernández Cordón desprende otros tópicos que son relevantes como la supresión de la libertad, el desgaste emocional, la niñez y la madurez. La niña protagonista, apodada “Huck”, -interpretada por la propia hija del director- narra la película con su voz en off, siendo muy consciente de su realidad y de los problemas que vive; llegando a ser un refugio para su propio padre Rogelio, pues son lo único que tienen: a ellos mismos.

Una constante en el cine de Hernández Cordón es que niños y adolescentes se ven envueltos en contextos sociales duros y deben enfrentarse a situaciones difíciles. En Gasolina (México, 2008) tres amigos roban gasolina con el único propósito de deambular sin rumbo en un auto donde en cada parada se ven inmersos ante problemas que ponen a prueba su amistad. Te prometo anarquía (México, 2015) explora la relación entre Miguel y Johnny, quienes también se dedican a la venta de sangre clandestina. En Cómprame un revólver (México, 2018) la distopía es la que pone a prueba a los protagonistas.

A pesar de que su mundo resulta caótico y hostil, los personajes del cine de Hernández Cordón no olvidan que los lazos de amistad o familiares son realmente lo más importante que tenemos, pues brindan amor y protección, y siempre se buscará la forma de hacer frente a los problemas con tal de que todos se sientan bien. Así en el último filme del director, Rogelio no dudará en hacer cualquier cosa para mantener a su hija segura; ella, por su parte, intentará cuidar a su padre a pesar de las pocas posibilidades.

Lo único que queda de esperanza en los escenarios distópicos son la elección y el cambio. Así como existe la posibilidad de llegar a realidades indeseables y terribles o a escenarios más anhelados -por pura consecuencia de la humanidad y su desarrollo-, existe la posibilidad del cambio: esperar a que nuestras nuevas decisiones enderecen el rumbo y devenga en tiempos mejores.

Cómprame un revólver se estrena en salas comerciales a partir del del 10 de mayo para que puedas disfrutarla. No olvides revisar las películas mencionadas en el catálogo de FilminLatino.

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