El fin de la década: películas mexicanas que nos marcaron

Autor: Gerardo Guadarrama Nájera

El fin de la década: películas mexicanas que nos marcaron

La última década del cine mexicano, de 2010 a la fecha, atravesó diversos cambios para modificar su rumbo por completo. Según el anuario estadístico del cine mexicano de 1997 nuestro cine sufrió la crisis de producir únicamente nueve películas, lo que provocó que estuviera a punto de desaparecer. Pero en el 2016 se produjeron 162 filmes, con los que se rebasó el récord de 135 que se dio en la Época de Oro.

Así que a partir de 2010 se redireccionó la trayectoria de las películas mexicanas con fuertes cambios; se establecieron nuevas temáticas e inquietudes de los realizadores en el aspecto del documental, con el que nuevos cineastas pusieron a México en los premios más importantes del mundo. Se realizaron nuevas políticas públicas como la modificación del artículo 189 en la Ley del Impuesto Sobre la Renta para propiciar la producción cinematográfica, los cineastas veteranos como Arturo Ripstein, Jorge Fons, Alejandro Jodorowsky continuaron realizado películas; las óperas primas del CCC, CUEC, entre otras escuelas, además de los realizadores debutantes independientes también se fortalecieron y abrieron camino a directores como Jorge Michel Grau, Alejandro Guzmán Álvarez, Anaïs Pareto, Sofía Gómez Córdova, Federico Cecchetti, Carlos Lenin, entre otros. Cineastas de otras latitudes llegaron a México como Rodrigo Plá, Paula Markovitch y Julio Hernández Cordón. Las mujeres indígenas también tuvieron apertura como Ángeles Cruz e Ingrid Eunice Fabián González.

Existieron películas clave que marcaron el sentido hacia dónde se dirigía nuestro cine. En 2010 comenzaron a trazar la ruta Luis Estrada con El infierno (México), la que ganaría a mejor película en el Festival de Cine de la Habana; Diego Luna filmaría Abel (México, 2010), nominada a mejor película latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Mar de Plata; No se aceptan devoluciones (México, 2012) de Eugenio Derbez rompió el récord en la taquilla con más de 100 millones de dólares y Michel Franco estrenó Después de Lucía (México) en el mismo año.

Para el 2013 se filmaría Los insólitos peces gato (Sainte-Luce, México), reconocida como una de las mejores películas mexicanas de los últimos tiempos; además del cortometraje Inframundo (Ramos, México), donde aparecería Tenoch Huerta, actor que interpretaría a Sombra en Güeros (México, 2014) de Alonso Ruizpalacios.

En el 2014, el trampolín de los cineastas mexicanos de género fue la película México Bárbaro (México, 2014) en la que participaron directores como Isaac Ezban, Jorge Michel Grau y Edgar Nito.

Celso García realizó su ópera prima en 2015 titulada La delgada línea amarilla (México), junto con el debut de Alejandro Guzmán Álvarez que estrenó Distancias cortas (México). Otros títulos destacados del mismo año fueron Las elegidas (Pablos, México) y Te prometo anarquía (Cordón, México).

La fortaleza del documental también se vio reflejado en el cine de Tatiana Huezo, quien para 2016 estrenó Tempestad (México). Además, Amat Escalante, director de Heli (México, 2013), presentó su película La región salvaje (México, 2016). En ese mismo año se filmó la ópera prima de Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola titulada La 4ª compañía (México).

El género de terror tampoco se quedaba atrás y Emilio Portes estrenó Belzebuth (México) en el año 2017. Al mismo tiempo, el documental atrajo el interés de otros públicos en las pantallas mexicanas con La libertad del diablo (México) de Everardo González y Sueño en otro idioma (México, 2017) de Ernesto Contreras, ganadora del premio del público en el Festival Internacional de Cine de Sundance.

Para 2018, el cine mexicano creció enormemente, no solo en el reconocimiento internacional, sino en el aspecto de producción con 186 películas, lo que rompió nuevamente el récord. Roma (México, 2018) de Alfonso Cuarón fue el fenómeno mundial por su estrategia de mercado; Tiempo compartido (México, 2018) de Sebastián Hofmann también destacó internacionalmente; acompañada de la ópera prima de Lila Avilés La camarista (México, 2018), la cual se perfiló hacia el Óscar; sin dejar de destacar a la exitosa coproducción entre MéxicoDinamarca y Colombia dirigida por Ciro Guerra Cristina GallegoPájaros de verano (México, 2018).

Finalmente en 2019, Gael García Bernal estrenó Chicuarotes (México), la cual estuvo en el Festival de Cannes y comprobó también el desarrollo de los actores-directores mexicanos.

Las plataformas digitales como Netflix, Amazon, entre muchas otras, permitieron que existiera un público más amplio y con mayor posibilidad de ver una gran diversidad de cine. FilminLatino se puso en línea en 2015 para dar una oferta amplia pero a la vez muy vasta en producciones mexicanas, sin dejar de mencionar que es la única con contenido gratuito permanente, patrocinado por el Instituto Mexicano de Cinematografía.

Esta década cambió, no solo en cuestión de temáticas e inquietudes, sino en la apertura de horizontes, visiones en nuestro país.

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