El paraíso artificial en 'Tiempo compartido'

Autor: Ricardo Navarijo

El paraíso artificial en 'Tiempo compartido'

El segundo largometraje del realizador Sebastián Hofmann (Halley, 2012) retrata de manera brillante las tormentosas vacaciones de dos familias y los diabólicos planes de los mega resorts para hacerse de más huéspedes. Sin ser demasiado obvio, Hofmann logra confrontarnos con nuestra realidad y plantear una crítica al sistema social y a la falsa idea de consumir para ser feliz.

La película Tiempo compartido (México, 2018) nos ubica en Vista Mar, un maravillo resort tropical, donde Eva —interpretada por Cassandra Ciangherotti (Los aparecidos, 2015)—, Pedro —interpretado por Luis Gerardo Méndez (Cásese quién pueda, 2014)—, y ‘Ratón’, su hijo, se disponen a pasar unas relajas vacaciones. Un error administrativo les enfrenta a las artimañas que las grandes empresas hoteleras suelen usar para no perder huéspedes. Tendrán que compartir su estancia con Abel (Andrés Almeida, El lenguaje de los machetes, 2011), su esposa y dos hijos; pero pronto se darán cuenta de su peculiaridad.   

En un mundo paralelo y no muy alejado de la realidad, Andrés y Gloria —interpretados por Miguel Rodarte (Salvando al soldado Pérez, 2011) y Montserrat Mañón— son empleados del hotel y tratan de sobrevivir a su difícil situación matrimonial y los cambios laborales a los que se enfrentan.

Una película arriesgada en todo sentido pues explora los más frustrantes momentos que un individuo puede tener sin ser capaz de resolverlos, su única salida es dejarse llevar y esperar que todo salga bien. Tal y como le sucede a Andrés, “Mejor empleado del mes” en trece ocasiones seguidas, pero cuya tragedia de perder a su hijo le sumerge en un pozo sin salida; el personaje desempeña su trabajo en las sombras del hotel esperando algún día regresar a la cima.

“La intención de esta película es justo invitar a reflexionar sobre nuestra humanidad, sobre aquel sueño que nos venden las grandes franquicias de que solo es posible ser feliz mientras consumamos más, y eso nos aleja de nosotros mismos como sociedad”, dijo el realizador Sebastián Hofmann en entrevista para FilminLatino.

Sin embargo, la riqueza de la película radica en los tintes de comedia negra y surrealismo que representan un viaje en el cual todo es posible, menos escapar.

“Lo importante de los personajes es la complejidad que cada uno tiene, el mío vive un dolor sumamente intenso, busca una sobrevivencia y en su afán solo logra hundirse más y le lleva al borde de la demencia”, comentó el actor Miguel Rodarte.

Hay en Tiempo compartido una búsqueda constante en la manera de innovar las historias y en la creación de personajes más íntimos, logrados en su totalidad gracias al trabajo conjunto del director Sebatián Hofmann y el guionista Julio Chavezmontes.

"Lo que me llamó más la atención en el guión fue que contenía cosas que yo también quería decir, como esta crítica al capitalismo que hace la película y a la sociedad del cansancio", dijo el actor Luis Gerardo Méndez.

Puedes conocer más sobre la fórmula que crea el director mexicano en su segundo largometraje con su ópera prima Halley, la cual puedes ver en FilminLatino donde ejemplifica la soledad y la muerte a través de la historia de Alberto, un guardia nocturno de un gimnasio que de un día para otro adquiere una extraña enfermedad en la piel que le va carcomiendo terroríficamente.

Tiempo compartido se estrena hoy en todas las salas de cine en México.

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