La lucha atemporal por tierra y libertad

Autor: Axl Flores

La lucha atemporal por tierra y libertad

Al inicio deLos últimos zapatistas (2000), documental dirigido por Francesco Taboada Tabone y Sarah Perrig, un veterano del ejército zapatista enuncia los ideales que los llevaron a levantarse en 1910 y que pese a la lejanía no se han podido cumplir. Entre las posibilidades de acercamiento a la Revolución Mexicana como hecho histórico, Taboada y Perrig eligen acercarse a los rostros y voces de personas que vivieron el conflicto en primera persona.

La película está compuesta en su mayoría de entrevistas a sobrevivientes de la lucha revolucionaria, casi todos nacidos a finales de los años 1800 y principios del siglo XX y es en sus rostros llenos de arrugas donde se visualiza una lucha constante contra un sistema que busca quitarles lo poco que les queda. En ese sentido, la película propone indagar en el otro lado del zapatismo, ese que no adorna los discursos patrios del 15 de septiembre o del 20 de noviembre, sino el que en pleno año 2000 seguía siendo incómodo para los gobiernos, ese que no murió con el asesinato a Emiliano Zapata en 1919.

Es por eso que Los últimos zapatistas se aleja de lo referencial e incluso problematiza la figura del caudillo del sur, por ejemplo, en un momento de la película uno de los entrevistados asegura que él fue raptado por Zapata para que peleara en las filas de su ejército y que incluso no era tan afín de su figura; “a mí me robó Zapata”, concluye, pero después le reconoce el no haber traicionado nunca la lucha y que no buscó un puesto político como muchos otros representantes del movimiento.

Uno de los aspectos más valiosos de la cinta es que a través de estas anécdotas se construye, más que un documento histórico, una reflexión que llama a la acción. Cada una de las vidas que se presenta en pantalla es tratada por su valía actual y no por sus logros pasados, los directores ponen mucha atención al contexto en el que viven y las amenazas que los rodean, en especial a las reformas en materia agraria que postuló el expresidente de México Carlos Salinas de Gortari.

En una de las secuencias más poderosas políticamente de la película, se contraponen mediante el montaje imágenes delos zapatistas pidiendo justicia y apoyo con fragmentos de un discurso de Salinas de Gortari frente al Congreso. Observar la fragilidad de los campesinos mientras se escucha una serie de mentiras que con un supuesto patriotismo aseguran buscar lo mejor para el pueblo mexicano es una gran muestra del desinterés institucional del que son víctimas. En una de las constantes en su filmografía, al igual que en Pancho Villa, la revolución no ha terminado (2006) y 13 pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra (2009), Taboada Tabone registra en Los últimos zapatistas la lucha atemporal por tierra y libertad deun pueblo que se resiste al olvido institucional. En una de las partes finales de la película se afirma que “el proyecto zapata sigue en pie” y a 20 años de su estreno ninguna de sus luchas ha perdido validez.

Títulos mencionados

Publica un comentario

Sin comentarios