Las batallas del ring: A dos de tres caídas

Autor: Abraham Díaz

Las batallas del ring: A dos de tres caídas

Si nos remontamos a la época dorada del cine mexicano, el cine de luchadores ocupa un lugar especial en dicho momento. Ese periodo comprendió de principios de la década de los años 60 hasta  mediados de los años 70. La cultura mexicana se vio inundada de este deporte que fue el predilecto de muchos países de Latinoamérica, ya que fue accesible a todos mediante la transmisión de las mismas en la televisión, para más tarde estar presente en el cine. 

Sitios emblemáticos

A dos de tres caídas: la Arena México (2016) de David Ferreira y Gala Lutteroth.

Es la historia de la famosa Arena, también conocida como la “Catedral de la lucha libre” por su relevancia histórica. A través de este documental vemos los inicios, desarrollo y cambios por los que ha pasado este lugar mítico de la Ciudad de México. 

Los personajes: 

Los exóticos (2013) de Michael Ramos-Araizaga.

Es un largometraje nos enseña que unos estilizados atuendos, un arreglo del cabello, una forma de caminar segura, haciendo una declaración 

 personal, dispuestos a pelear y ganar en el ring a los oponentes que tengan fobias hacia sus preferencias, mientras buscan reivindicarse como personas que son la excepción a la regla del estereotipo de luchador. 

Cassandro el exótico (2010) de Michael Ramos- Araizaga


Cortometraje antecesor de Los exóticos (2013), atraviesa la vida de un luchador de la comunidad LGBT+, específicamente queer y homosexual. Se ha llevado las palmas en diversos festivales tales como el Festival MIX, Short Shorts Film Festival, el Festival Biarritz, etc. Cassandro reconstruye la imagen de los exóticos, y demuestra al subirse al ring que es un gran luchador tan fuerte como los demás, resaltando que nunca se impuso los límites que la sociedad habría puesto en él, dejándolo escoger libremente su profesión, que parecería un lugar inhóspito para cualquier persona diferente. 

La magnífica (2019) de Michael Ramos – Araizaga


Cortometraje que continúa la serie de producciones de personas que tuvieron que hacerse de un nombre por ser diferentes, y ganaron admiración de colegas de los demás en el camino; en este caso por ser mujer. Selección oficial de Oftálmica, a través de un rollo súper 8mm, y música de violoncello. 

La leyenda de una máscara(1991) de José Buil

Es una película que retrata la muerte y adoración por una figura de la lucha libre. El ángel enmascarado es el protagonista, que después de su muerte un reportero y su jefe, tienen que descubrir todo lo no dicho de su vida para hacer un artículo que le haga justicia a décadas de trayectoria: es ahí donde deciden que descubrirán la identidad secreta del ángel enmascarado y comienza la aventura.

Las personas que rodean al luchador

Nesio (2008) de Alan Coton

Nos cuenta como Nemesio, un vendedor de droga a menudeo, que vive aún con su madre y carga con muchos fantasmas de su niñez, cosas que quiere dejar atrás más no puede. Inesperadamente, se ve involucrado en un homicidio y desarrolla un amor platónico con una luchadora profesional.

Haciendo la lucha (1993) de Juan Antonio de la Riva

Corto de ficción en blanco y negro, que narra la historia de Rigoberto. En este trabajo como en muchos otros, el horario laboral separa al padre del resto de su familia, dejando el peso de la crianza de los niños sobre la madre. Además el estado de ánimo general pende de un hilo que se basaba sobre todo en si el padre gana o pierde en el ring, alterando el humor en casa.

Violencia fuera del ring

La calle de la amargura (2015), de Arturo Ripstein

Se basa en una nota roja donde dos luchadores de talla baja son asesinados de forma accidental a mano de dos prostitutas que les suministran gotas oftálmicas para dormirlos y asaltarlos, obteniendo un efecto extremo. Esta película muestra los escenarios más oscuros de la Ciudad de México en un intento por mostrar la otra cara de la moneda de miles y miles de personas que viven ahí.

Zanate (2014) de David Torres Labansat


El nombre de este corto de ficción viene del apodo que adquirieron dos niños por recoger basura; mientras uno de esos dos niños se convirtió en luchador el otro se mantuvo como basurero. El exluchador se ve atrapado en una deuda después de muchos años como drogadicto. Entre luchas, cobradores, golpes y balazos, ve el interesante desenlace de esta historia. 

Queda claro entonces, que el cine de luchadores no lo es todo, pero es una parte importante del conjunto de producciones que como mexicanos hemos creado orgullosamente a lo largo del tiempo. Todas las historias que te recomendamos ver, hablan desde el lugar de todos los posibles escenarios que se pueden presentar en una misma profesión, y es algo que se experimenta en la vida cotidiana. Al final todos enfrentaremos victorias y derrotas en los respectivos rings de nuestras vidas, lo fundamental es aprender de ello para poder dar con fuerza el siguiente golpe. 

Publica un comentario

Sin comentarios