Los ojos del mar: Lo simbólico como método de sanación y despedida

Autor: Paulina Abril Vázquez Reyes

Los ojos del mar: Lo simbólico como método de sanación y despedida

"Es difícil encontrar ladiferencia entre el mar y el cielo, entre el viajero y el mar.

Entre la realidad y lo quequiere el corazón."

Haruki Murakami

Los ojos del mar (México, Alemania, 2016) documental de Jose Álvarez es un poema escrito con agua de mar, con la misma que sale de los ojos de aquellos que le miran ese horizonte incansablemente en busca de respuestas. El mar no solamente es un destino turístico al que uno va cada vez que puede o al que muchos sueñan con visitar, se nos olvida que también es el hogar de muchas familias que se adentran en él para obtener de ahí su sustento.

Hay muchas formas de experimentar las historias que nos cuentan y, en esta ocasión, Jose Álvarez ataca por todos nuestros flancos emocionales y sensoriales. La narrativa se desglosa paulatinamente, acompañada de la voz sincera de Hortensia, la mujer cuya historia y propósito se vuelven el emblema del sentir de la comunidad de Tuxpan, Veracruz. Y es que además este documental también es la narración de un ritual profundamente simbólico que busca abrir un espacio para lograr la despedida.

En 2011, el barco pesquero Black Fin (Aleta negra) naufragó en las aguas del Golfo de México con cinco pescadores y un biólogo a bordo, dejando así a seis familias con el desconsuelo y la angustia de esperar para siempre su regreso. Es por esto que Hortensia, amiga de los pescadores y la última persona que les vio al partir, emprende su travesía para permitir dar un último adiós a las familias de estos hombres de mar. A través de una caja de madera con un espejo pudieron despedirse y enviarles una ofrenda justo en el punto en dónde se perdieron para siempre. En esa caja no sólo se fueron juguetes, objetos personales, fotografías y hasta partes de ADN de los nuevos integrantes de la familia que ya no pudieron conocer, sino que dentro iban todas las palabras que no se dijeron antes, el cariño que nunca conocerá fronteras territoriales ni temporales y la esencia de la tierra que les vio nacer.

El documental está lleno de gestos poéticos y sobrecogedores que reflejan con extrema precisión la carga emocional y simbólica que deja la ausencia. También es el retrato de otra cara de Tuxpan; la dureza de la vida en la costa para las mujeres que alguna vez fueron niñas, la riesgosa vida que llevan los pescadores, los rituales y saberes de tierra adentro, así como la música alegre de la jarana que les acompaña en tierra y mar.

Esos encuadres de Sebastián Hofmann, en los que vemos a los niños jugando en las calles de Veracruz nos hacen pensar en su futuro. Cuando crezcan, ¿serán pescadores?, ¿esas niñas se subirán a un barco alguna vez? Mediante su mirada observamos cómo se vive en la costa y cómo se vive en el mar. Sus tomas empáticas y atentas, casi demasiado íntimas, nos sitúan directamente en la reflexión. La edición, a cargo de Diego Rivera Kohn y Yibran Asuad, termina de configurar esos momentos que nos provocan y conmocionan mientras permanecemos abismados.

Al final, el mar se convirtió en el escenario ideal para situar la vorágine emocional que desató el naufragio del Black Fin. Ahora el Golfo también resguarda los recuerdos de las familias, sus historias, así como su duelo que siempre tendrá la vista dirigida al mar.

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