Memoria fílmica

Autor: José Fragoso

Memoria fílmica

Desde la llegada del cinematógrafo a México, miles de metros de celuloide se han dedicado a registrar desde sucesos históricos, personajes de interés, sitios lejanos, obras de ficción de grandes autores, hasta pietaje de películas familiares de interés muy personal. El cine ha dado cuenta de eso y mucho más a lo largo de 123 años de historia. Pero el soporte fílmico no fue hecho para durar para siempre y la cifra de pietaje perdido o dañado es enorme.

La sensibilidad inherente del soporte fílmico es también su mayor enemigo. Martin Scorsese, afamado cineasta y entusiasta de la conservación de la memoria fílmica afirmó: “Las películas son historia. Con cada pie de película que se pierde, perdemos un vínculo a nuestra cultura, al mundo que nos rodea, al otro y a nosotros mismos”.

De la etapa del cine silente producido en todo el mundo, se estima que sólo ha perdurado el 2%.

En los últimos años la tecnología digital se ha unido a las técnicas de rescate fotoquímico, lo cual ha hecho posible la recuperación de muchas obras fílmicas por parte de instancias como la Cineteca Nacional o la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México, mismas que resguardan, rescatan, restauran y preservan los materiales que guardan la historia de México y sus autores. 

Es ahí donde especialistas en conservación le han dado nueva vida a esas imágenes y sonidos del pasado y nuevas generaciones han podido ver y escuchar con la tecnología de hoy a los mexicanos de otros tiempos. 

En este contexto es que surge Arcadia: Muestra Internacional de Cine Rescatado y Restaurado, cuya primera edición se inserta en la conmemoración de los 50 años del movimiento estudiantil de 1968 y ha presentado en una de sus funciones principales la versión restaurada de El Grito (México, 1968), película emblemática acerca de esos días.

Por fin el público tendrá la oportunidad de observar y escuchar el registro de uno de los hechos históricos más relevantes de la historia reciente gracias al trabajo de la Filmoteca de la UNAM y al uso de la tecnología y el talento de sus especialistas. 

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