Mosaicos cinematográficos de Alonso Ruizpalacios

Autor: Abraham Díaz

Mosaicos cinematográficos de Alonso Ruizpalacios

Alonso Ruizpalacios tiene incidencia sobre el cine mexicano por sus historias, su estilo y el gran logro de llegar ser exponente del país en diversos foros y festivales a nivel regional e internacional; recorrido que ahora lo ha convertido en un referente para las nuevas generaciones. Una de sus guías al momento de dirigir es no arriesgarse sin sentido, sino intentar hacer cosas que él mismo, como director, no ha hecho; cosa que da experiencia y las mejores herramientas se idean en ese camino.

Desde pequeño tuvo la curiosidad de saber qué personas estaban detrás de la creación de películas, y con una corta edad decidió que a eso dedicaría su vida. Formado en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres, Ruizpalacios empezó su carrera como director de teatro y trabajó también en Once Niños, donde obtuvo libertad creativa, cosa que le ayudaría más tarde para hacer su aparición en la pantalla grande. Actualmente se dedica como docente en el Centro de Captación Cinematográfica (CCC).

Los temas recurrentes que aborda van desde sentido de pertenencia, contrastes sociales, adolescencia, inmadurez, derechos humanos, independencia, y podemos ver plasmadas experiencias propias de vida que toman forma en sus productos finales.

Con un filtro de color del mismo nombre del corto, como el que se ve al estar dentro de la matrix, en Verde (México, 2016) vemos un grupo de guardias que van en una camioneta de valores, quienes nos lleva por toda la Ciudad de México. Lo que van platicando es acerca de los amores que dejaron ir. En un momento el conductor se pone a fumar marihuana dentro de la camioneta, y se escucha la alarma de que la bóveda móvil se ha abierto sin autorización. Sale y ve que nadie estaba intentado robar, así que decide hacerlo el mismo y toma la bolsa de billetes y sale corriendo hacia la parte donde actualmente se encuentra el Parque La Mexicana, pero antes era un predio lleno de plantas.

Café Paraíso (México, 2007) es un corto blanco y negro, ambientado en Los Angeles, Estados Unidos, que tiene a Tenoch Huerta como protagonista dándole vida a Uziel “Gallo” López, un lava lozas de dicho café. Tener dificultad para hablar inglés, no le impide al protagonista exigir los derechos que merece a quien creemos que es su jefe. Después, un giro de tuerca nos dejará ver una cruda realidad en la precarización laboral. 

El último canto del pájaro Cú (México, 2010) habla de un señor que podemos ver que está muy enfermo y se le forma un cúmulo de arrepentimientos en el lecho de su muerte; como nunca haber conocido el mar al haber perdido la oportunidad de ir cuando un grupo de amigos suyos lo hizo, pero él entonces decidió quedarse. En este cortometraje, su compañero de cuarto de hospital es un personaje interpretado por Tenoch Huerta, y le pide que le cante la canción que lleva por título este corto, hasta que decide desprenderse de la vida y “dejarse ir”, para morir.

Museo (México, 2018) trata de dos jóvenes deciden robar al Museo de Antropología e Historia en la Ciudad de México. Protagonizada por Gael García Bernal, basado en una historia real que sucedió en el diciembre siguiente al terremoto del 85. El director plasmó esta historia donde no son criminales profesionales los que logran robar más de 150 piezas arqueológicas de arte prehispánico, piezas mayas, zapotecas. El museo al darse cuenta, da aviso a las autoridades para iniciar una de las persecuciones mediáticas más recordadas en la historia del país. 

Güeros (México, 2014) es la ópera prima que incluye a grandes personalidades de los actores más importantes de esta nueva ola de cine mexicano como Ilse Salas (Ana), Tenoch Huerta  (Sombra), Leonardo Ortizgris (Santos), Sebastián Aguirre (Tomás), el asaltante Moco (Adrián Ladrón), entre otros.

En esta película en blanco y negro te conduce por una historia en la cual Tomás es delegado a su hermano mayor, Sombra, por decisión de la madre de ambos. Es así que viaja de Veracruz a la Ciudad de México, y conocemos a Santos, el aparente compañero de departamento de Sombra. En ese momento está sucediendo una huelga estudiantil en la UNAM, y una de las mayores activistas es Ana, que además de ser oradora, trabaja en la radio comunitaria que hay en una de sus aulas.

La narrativa se divide en los cuatro puntos cardinales, y el rumbo es dictado por encontrar al músico que les recuerda a su padre: Epigmenio Cruz, del cuál solo tienen un casete que se van compartiendo. Un momento interesante es cuando se rompe la “seriedad” de la película en el momento en que Sombra le pregunta a Inciso B, otro amigo del movimiento estudiantil "¿Y tú como ves el guion de esta película?", a lo que le responde "Uta, wey, bien bueno”.

Es interesante ver como el universo de Ruizpalacios se entremezcla como cuando en Güeros le hace un guiño a El último canto del pájaro Cú cuando muestra una escena similar donde niños lanzan un globo y mojan a un bebé, situación que lleva a Tomás (Güeros) a ser mandado a vivir a Ciudad de México con Sombra. Café Paraíso fue ganador del 7º Concurso Nacional de Cortometraje y galardonado con el Ariel. Su ópera prima obtuvo 5 Arieles y numerosos premios como la mejor ópera prima en la Berlinale, un festival de suma importancia en Europa y en el mundo. Las películas se escriben tres veces: el guion, cuando se filma (donde  se usa el guion como guía y reinterpretas), y cuando se edita es la tercera reescritura; como él mismo ha compartido a medios. La producción más reciente del realizador es llamada Una película de policías y será presentada por primera vez en Berlín este 2021.

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