Polos Audiovisuales: las ventanas de nuestras regiones

Autor: Carlos Ramón Morales

Polos Audiovisuales: las ventanas de nuestras regiones

Un bolero poblano tuvo un pasado glorioso como boxeador; una abuela practicaba brujería blanca en Coahuila; una pareja de jubilados abre un centro cultural en contenedores de tráileres en Tlaxcala; tres jóvenes platican sus proezas sexuales en el parque Juárez de Xalapa.

¿Qué tienen estas historias en común? Forman parte del acervo de Polos Audiovisuales Capacitación Comunitaria, el programa del Imcine que forma a cronistas, cámara en mano, del territorio nacional. 

Polos Audiovisuales es aprendizaje, son miradas nuevas, son amistades creativas, es la riqueza y la complejidad de las comunidades. Y todas estas historias empiezan a aparecer en FilminLatino.

¿Qué es Polos Audiovisuales?

Nació en 2016 con el nombre de Red Nacional de Polos Audiovisuales. De inicio pretendía la formación audiovisual para crear producciones comunitarias. El objetivo se desbordó y va más allá: genera grupos de personas interesadas en el lenguaje audiovisual, que juntos consolidan amistades y grupos de trabajo. En su esquema original, Polos contaba con cinco módulos, que daba las herramientas esenciales para producir un cortometraje. Sus primeras cuatro ediciones se han realizado en los 32 estados del país y han participado un millar de personas.

No hay autores, hay comunidad.

A diferencia de otros talleres, diplomados o cursos, en Polos se busca que las historias les importen a todos: contra el soliloquio del autor, Polos apuesta por la algarabía del grupo. Desde ahí sugiere otra forma de contar historias: como ejercicio comunitario, solidario y colaborativo.

Incluso, parte de los requisitos para entrar a un polo es pertenecer a la ciudad donde se realiza, pero que los participantes además sean de distintas colonias o barrios, que sean hombres y mujeres, que tengan diferentes edades y búsquedas variadas alrededor del videovisual. Esto permite que cada historia contenga, en sí misma, la riqueza, las contradicciones, el nervio de la diversidad.

En el fondo del proyecto está el interés de la descentralización: que no solo las grandes ciudades creen audiovisuales, sino que todas las comunidades de todos los estados tengan las herramientas para contar las historias que les importa.

Lo dijo Carolina Platt, coordinadora de Polos Audiovisuales: “Cuando encontré este proyecto, con 300 cortometrajes y más de mil personas, me dije: ‘esto es un tesoro, se ha hecho un gran trabajo en los últimos años con este proyecto’. Muchas personas han encontrado en él una forma de vincularse con otros miembros de su comunidad, cuando termina Polos siguen trabajando juntos y crean otros cortometrajes y largometrajes.”

Polos audiovisuales se convierten en Polos virtuales.

Llegó la pandemia por el covid-19 y en 2020 Polos Audiovisuales evoluciona a Polos virtuales. Se hará en 18 estados del país y buscará consolidar proyectos que después serían susceptibles de producirse. Otra novedad es que por primera ocasión habrá un polo en el que solamente participarán mujeres, para dar un ambiente de seguridad y libertad de expresión a las participantes. Se realizará en el Estado de México.

Polos Audiovisuales —este año Polos Virtuales— celebra su quinto aniversario de la mano de FIlminLatino. El propósito es reunir sus 300 cortometrajes en un canal especial. En este momento puedes ver 50 historias: hay una bailarina de Coahuila que entra en depresión, sets cinematográficos de western en Durango, un trovador veterano en Guanajuato.

Conoce todas las historias de todas las regiones del país: Polos Audiovisuales.

Publica un comentario

Sin valoraciones